Zhuangzi

La verdadera grandeza no necesita ser ostentosa. La verdadera sabiduría no necesita ser demostrada. Zhuangzi
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lunes, julio 26, 2021

El dia que las montañas se mueven ha llegado... Akiko Yosano (1878-1942) Japón

El día que las montañas se mueven ha llegado... Akiko Yosano (1878-1942) Japón  

 
 
El día que las montañas se mueven ha llegado.
Aunque lo diga, nadie me cree.
Las montañas, que en otro tiempo fueron activas
entre llamas, sólo duermen un rato.
Mas, aunque lo hayáis olvidado,
creedme, amigos, que todas las mujeres que dormían
ya se despiertan y se mueven.
 
 Akiko Yosano
(1878-1942)
Japón
 

 

jueves, agosto 13, 2020

ENTRE SU AMOR Y SU OLVIDO ¡BASTA ! POR FANNY JEM WONG


ENTRE SU AMOR Y SU OLVIDO ¡BASTA ! POR FANNY JEM WONG

Entre Su Amor Y Su Olvido ¡Basta! ¡Basta!
 

Cojín De Las Melancolías
I

¿Por qué agonizas sobre el dorado cojín de las melancolías?
Esperando una señal para aflojar la seda del vestido,
Una maldita señal que nunca llega y esperas
Muriendo entre su amor y su olvido
Húmedos pétalos vencidos, intenso, amargo dolor
¿Por qué miran siempre al vacío?
Buscando por todas las sendas al Señor del Olvido
¡Basta! ¡Basta!

Despójate de los lánguidos sueños y alzate
¡Tú eres reina! ¡Siempre fuiste reina!
¿O es acaso que no notas que te dejo su carruaje en el camino?
Desata los cabellos a frescas brisas, a la vida
En la senda de los verdes bosques de un reino perdido
¡Libérate, Jade Imperial! Solo fue un sueño un dulce sueño
De nada sirve el llanto, el dolor, la eterna espera.
¡Basta ¡¡Basta!


Lanza De Lujuria
II

Entre sus fuertes brazos se quiebran huesos y cartílagos
Desesperados brazos recorriendo el universo de la piel
Rozando tiernamente el rostro enrojecido y sudoroso
Respiración agitada, morbosa tortura de infinito placer.

La sangre corre enfebrecida, las bocas se abren en besos profundos
Labios que se muerden, lenguas que se enredan, frutos en llamas
Besos que desbordan, mieles que asoman, brotan y corren
Bella flor humedecida, primorosa cueva roja de manantiales ardientes.

Ligero escalofrío, entre sus labios pezones erguidos son bebidos
La dulce voz es grito lujurioso e intenso en cada arremetida
Los pétalos levantados hacia los cielos, coronan su cabeza completa.
Inagotable cópula salvaje que enciende la punta del lustroso sable.

En la profundidad de los valles contorsión y fricción de carnes encendidas
Lenguas inquietas, avanzan, retroceden, desbordando las corrientes
Dos causes, un mismo río, son remolinos bañándoles de mieles
La bola roja crece, danza incansable, frenética, abrupta, esplendorosa.

Colisión infernal de cuerpos celestes, éxtasis, repeticiones sin fin
Las agujas del tiempo corren anti horarias a cada lúbrico empuje
Despacio, de prisa, el tiempo se detiene avergonzado, sonríe
Penetra hasta lo más profundo los canales, las manos se aprietan.

Esplendoroso sable de plata, moja de aceite de castaños los sedientos pétalos
Derecha, izquierda, golpe tras golpe, socava salvaje todas las agonías
Íntimo deseo, corrompe los oídos con escarlatas cantos penétralos
Cabalga y reconoce a tu paso rostros placenteros y dolor que deleita.

Embadurnada la boca de fruta melosa, devora la roja manzana y los ciruelos
Estrecha con el coraje de tu sable lujurioso lo que fuera antes su reino
Sé el invasor de sus tierras, devora sus amapolas, sus lotos y sus jades
Haz tuya su casa, su templo, los sueños olvidados de un fantasma frío y ausente.

Dedos carnosos dibuja nuevos paisajes desde el otro lado de la faz de la luna
Llevo en el pecho un nombre callado, una oración, un sueño, un fantasma
No deseo agonizar sobre el dorado cojín de las melancolías ¡Basta ¡ ¡Basta!
No esperaré una señal para aflojar la seda del vestido que nunca llega.

FANNY JEM WONG
19.09.08
(Jemwong) 

 

ENTRE SU AMOR Y SU OLVIDO ¡BASTA ! POR FANNY JEM WONG

 


jueves, abril 23, 2020

Marco Martos escribe Sobre Leopoldo Chariarse

 

Marco Martos escribe  Sobre Leopoldo Chariarse

Marco Martos escribe Sobre Leopoldo Chariarse

La poesía de Leopoldo Chariarse es insólita dentro del panoma de la lírica peruana contemporánea. Está, como lo dijeron hace algunos años Abelardo Oquendo y Mirko Lauer, en la otra margen. Asociada por ellos a la de Martín Adán, a la de Emilio Adolfo Westphalen, incluso comparada a la de esos grandes poetas, resulta sorprendente y verdaderamente marginal, que es otra forma de decir, original. única. Si se buscase parentesco de Chariarse con otros poetas coetáneos suyos, la tarea sigue siendo ímproba: con Carlos Germán Belli comparte el amor por los clásicos, con Francisco Bendezú, la deificación de la mujer y la imaginación surrealista; con Javier Sologuren, la soltura del verso, la fineza de los exactos adjetivos, la voluntad d hacer una obra continua, pero Chariarse es diferente. Cuando leemos su poesía,observamos una línea de continuidad a lo largo de décadas; cada poema suyo, antiguo o reciente nos parece leído por primera vez. Leopoldo Chariase ha construido un mundo verbal peculiar que recoge briznas del pasado, fogonazos de felicidad y edifica con palabras un mundo fuera del tiempo, lejos de los mórbidos miasmas de los que hablaba Baudelaire, más allá de los éteres, del sol y las estrellas, en lo desconocido que es luz divina, asociada en la tierra a la mujer.
Marco Martos.
 
 
 
El Olvido por Leopoldo Chariarse


 

El Olvido por Leopoldo Chariarse

 
Ahora escucho en la noche
el eco sin fin de cada una
de tus palabras ya juntas
en el corazón del silencio
y unido a la noche escucho
sólo la huella
de aquellas palabras tuyas cuando hasta el eco
de tu voz se confunde con el silencio
 
 
Soledad en el desierto por Leopoldo Chariarse

 

Soledad en el desierto por Leopoldo Chariarse 

Ahora sé quién guiaba mis pasos
que en la arena se hundían
una palabra tuya
apenas audible
vibra en el aire
cálido del desierto
y una palmera
se lanza hacia la luz
 
 
 
AL FINAL DEL OTOÑO por Leopoldo Chariarse

 
 

AL FINAL DEL OTOÑO por Leopoldo Chariarse


¿Adónde llegarás, otoño, con tus tardes,
con tus glorietas tristes, con tu voz?
¿Adónde con tu amargo silencio,
con tus mañanas frías y rotas?
Doblándote, tropezando,
golpeándote contra las casas y árboles.
Como un niño escondido entre los pinos, tiemblas,
huyes a tus rincones sordos, tras la sombra
de paredes y huertos, o a los días
dados a mala muerte, con la lluvia,
con los vocablos súbitos, con todo
lo que el reflejo triste de un cielo retuviera.
Y comprendes, persistes y te miras llegar, cuán torpemente,
cuán desolado y turbio entre los veraneantes.
¿Cómo llorar, cómo salirte afuera y gritarlo?
Si tú, como un insecto en un vaso te debates,
bebes lo que no es tuyo, en silencio, y a la brisa
das tu mirada honda de amor mal avenido.
Quédate en calma, no prosigas
con tus cuatri paredes de espanto en todas partes.
Cede, deja al olvido
cuanto supiste día de sol, claro quebranto
y enseñanza de amor, en tu costado.


FUGAZ CREPUSCULO por Leopoldo Chariarse



FUGAZ CREPUSCULO por Leopoldo Chariarse


No quiero ya ser más que instrumento en tus manos
tú que tañes una canción en la lluvia
pastor lejano ir contigo
conduciendo el rebaño solar de tus veleros
y beber de tus dedos la frágil luz
como un árbol temblando en el esplandor de la tarde

 

OTRAS OBRAS DE MARCO MARTOS

 

LIBROS DE MARCO MARTOS CARRERA

LIBROS DE MARCO MARTOS CARRERA


sábado, febrero 02, 2019

Entonces desperté...

Entonces desperté...
 
 
 
Entonces desperté y todo aquello que un día hizo daño ya no dolía, busqué mi olvidada valentía, empaque unas cuantas sonrisas y me marché para ser feliz.
Anónimo

*José Angel Buesa - Poema de las cosas

*José Angel Buesa - Poema de las cosas


Quizás estando sola, de noche, en tu aposento
oirás que alguien te llama sin que tu sepas quién
y aprenderás entonces, que hay cosas como el viento
que existen ciertamente, pero que no se ven...

Y también es posible que una tarde de hastío
como florece un surco, te renazca un afán
y aprenderás entonces que hay cosas como el río
que se estan yendo siempre, pero que no se van...

O al cruzar una calle, tu corazón risueño
recordará una pena que no tuviste ayer
y aprenderás entonces que hay cosas como el sueño,
cosas que nunca han sido, pero que pueden ser...

Por más que tu prefieras ignorar estas cosas
sabrás por qué suspiras oyendo una canción
y aprenderás entonces que hay cosas como rosas,
cosas que son hermosas, sin saber que lo son...

Y una tarde cualquiera, sentirás que te has ido
y un soplo de ceniza regará tu jardín
y aprenderás entonces, que el tiempo y el olvido
son las únicas cosas que nunca tienen fin.

*José Angel Buesa - Poema de las cosas

viernes, febrero 01, 2019

LA CIENCIA REVELA POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL OLVIDAR UN GRAN AMOR






LA CIENCIA REVELA POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL OLVIDAR UN GRAN AMOR
 
Produce un “conflicto cerebral” que lo hace imborrable. Estudios de neurobiología demuestran que una relación amorosa intensa crea en el cerebro impresiones residuales que se reactivan fácilmente. Cuanta más información se grabó, más vívidos son los recuerdos.
 
Suspira ella, llamémosla Paula, y dice que ya pasó un año de la noche en la que se abrazaron y decidieron terminar con esa relación. Y que, a pesar de haber bajado miles de veces a cavar en su tristeza, hay recuerdos que todavía se activan con el olor del aceite de oliva o con esa canción. Dice que en el cuerpo esos recuerdos se sienten como el amor –aunque nunca más distinto–: un nudo en el estómago, palpitaciones, dolor de pecho. Lo que no sabe es que si esas imágenes insisten en volver es porque no todo depende de la voluntad de olvidar: existe un circuito neurológico que fija con más intensidad los recuerdos que fueron incorporados de la mano de un fuerte contexto emocional. Este ovillo es el que está empezando a desenredar la neurobiología para explicar por qué resulta tan difícil olvidar a un gran amor. 
 
“Desde el punto de vista neurológico, quedarse solo durante un tiempo no ayuda a superar el fin de una relación”, dice Antoine Bechara, un neurobiólogo reconocido mundialmente por sus investigaciones sobre las funciones cerebrales que intervienen en la toma de decisiones. Se refiere a que estar solo después de una separación o tapar todo con una nueva pareja no evita que el cerebro siga enviando recuerdos. Lo que Bechara investigó es lo que llama “conflicto cerebral”: por un lado la relación se termina; por otro, el cerebro sigue disparando imágenes y reacciones corporales. Para estudiarlo, los neurobiólogos utilizan la Resonancia Magnética Funcional, una técnica que les permite determinar qué áreas cerebrales desempeñan ciertas funciones, como el habla, el movimiento y la sensibilidad. 
 
¿Qué hace que un recuerdo quede sellado a fuego? “En el lóbulo temporal hay dos estructuras. Una se llama hipocampo y por allí pasa la memoria declarativa, es decir, desde acordarse qué día es hoy hasta la cara de una pareja. Al lado hay otra llamada amígdala, que contiene a la memoria emocional. Para que la información declarativa pase por el hipocampo y se distribuya en el cerebro, debe haber un contexto emocional: por ejemplo, una situación atípica y desconocida vivida con ese gran afecto. Cuando la amígdala detecta ese contexto emocional envía neurotransmisores al hipocampo. Así se incorpora en la memoria como fenómeno de fijación”, detalla Ignacio Brusco, director del Centro de Neurología de la Conducta y Neuropsiquiatría de la UBA.
 
¿Por qué entonces, aun después de un largo tiempo, vuelven esas imágenes y esas sensaciones que secuestran al cuerpo? “Es la amígdala que sigue respondiendo con descargas emocionales involuntarias, como el dolor en el estómago o las palpitaciones”, dice Brusco.
 
Y no pasa lo mismo cuando se trata de un romance pasajero que con un verdadero amor: “Cuanto mayor sea la información que se grabó hacia ese afecto, en cantidad o calidad, más grabado va a estar en la amígdala y más reacciones va a seguir enviando. Estos recuerdos pueden aparecer como imágenes, pero también como olores, sensaciones auditivas y como procesos de pensamiento”, agrega. Quienes aún están transitando el año que suele demorar un duelo amoroso (ver “Las claves...”) saben lo que duelen esos olores. 
 
Cruzarse con una ex pareja y sentir cómo se despliega una catarata de recuerdos vívidos (aunque él o ella ni nos hayan visto), también es frecuente. Para explicarlo, Ezequiel Gleichgerrcht, neurobiólogo del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), cita la hipótesis de Antonio Damasio, otro prestigioso investigador en neurociencias: “Según su hipótesis del ‘marcador somático’ hay experiencias que gatillan señales químicas en nuestro organismo. Por ejemplo: si caminamos por el campo y por primera vez en la vida nos cruzamos con una víbora que abre la boca y se abalanza hacia nosotros, se disparará un conjunto de moléculas que quedarán asociadas a la sensación del miedo. Si nos volvemos a cruzar con una víbora volverá a gatillarse este patrón y nos producirá la misma sensación de miedo aunque ni siquiera abra la boca”. ¿Le dijo víbora a la ex? No. “Aunque este modelo aún está siendo debatido, podemos comprender por qué ciertas emociones, positivas o negativas, pueden perdurar cuando nos exponemos a la persona que generó esos sentimientos”. 
 
Así, la frase hecha “el tiempo ayuda a olvidar” también tiene su explicación científica: “Con el tiempo, cuando las conexiones cerebrales que facilitan la revisión de situaciones críticas y emociones negativas se saturan, pueden sufrir lo que se llama ‘down regulation’: una disminución de los neurotransmisores en la zona de intercambio neuronal. Esto explicaría por qué los recuerdos vinculados a alguien importante van perdiendo peso”, dice Claudio Waisburg, neurólogo del la Fundación Favaloro. Tiempo al tiempo.
 
LA CIENCIA REVELA POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL OLVIDAR UN GRAN AMOR
 
Produce un “conflicto cerebral” que lo hace imborrable. Estudios de neurobiología demuestran que una relación amorosa intensa crea en el cerebro impresiones residuales que se reactivan fácilmente. Cuanta más información se grabó, más vívidos son los recuerdos.
 
Suspira ella, llamémosla Paula, y dice que ya pasó un año de la noche en la que se abrazaron y decidieron terminar con esa relación. Y que, a pesar de haber bajado miles de veces a cavar en su tristeza, hay recuerdos que todavía se activan con el olor del aceite de oliva o con esa canción. Dice que en el cuerpo esos recuerdos se sienten como el amor –aunque nunca más distinto–: un nudo en el estómago, palpitaciones, dolor de pecho. Lo que no sabe es que si esas imágenes insisten en volver es porque no todo depende de la voluntad de olvidar: existe un circuito neurológico que fija con más intensidad los recuerdos que fueron incorporados de la mano de un fuerte contexto emocional. Este ovillo es el que está empezando a desenredar la neurobiología para explicar por qué resulta tan difícil olvidar a un gran amor. 
 
“Desde el punto de vista neurológico, quedarse solo durante un tiempo no ayuda a superar el fin de una relación”, dice Antoine Bechara, un neurobiólogo reconocido mundialmente por sus investigaciones sobre las funciones cerebrales que intervienen en la toma de decisiones. Se refiere a que estar solo después de una separación o tapar todo con una nueva pareja no evita que el cerebro siga enviando recuerdos. Lo que Bechara investigó es lo que llama “conflicto cerebral”: por un lado la relación se termina; por otro, el cerebro sigue disparando imágenes y reacciones corporales. Para estudiarlo, los neurobiólogos utilizan la Resonancia Magnética Funcional, una técnica que les permite determinar qué áreas cerebrales desempeñan ciertas funciones, como el habla, el movimiento y la sensibilidad. 
 
¿Qué hace que un recuerdo quede sellado a fuego? “En el lóbulo temporal hay dos estructuras. Una se llama hipocampo y por allí pasa la memoria declarativa, es decir, desde acordarse qué día es hoy hasta la cara de una pareja. Al lado hay otra llamada amígdala, que contiene a la memoria emocional. Para que la información declarativa pase por el hipocampo y se distribuya en el cerebro, debe haber un contexto emocional: por ejemplo, una situación atípica y desconocida vivida con ese gran afecto. Cuando la amígdala detecta ese contexto emocional envía neurotransmisores al hipocampo. Así se incorpora en la memoria como fenómeno de fijación”, detalla Ignacio Brusco, director del Centro de Neurología de la Conducta y Neuropsiquiatría de la UBA.
 
¿Por qué entonces, aun después de un largo tiempo, vuelven esas imágenes y esas sensaciones que secuestran al cuerpo? “Es la amígdala que sigue respondiendo con descargas emocionales involuntarias, como el dolor en el estómago o las palpitaciones”, dice Brusco.
 
Y no pasa lo mismo cuando se trata de un romance pasajero que con un verdadero amor: “Cuanto mayor sea la información que se grabó hacia ese afecto, en cantidad o calidad, más grabado va a estar en la amígdala y más reacciones va a seguir enviando. Estos recuerdos pueden aparecer como imágenes, pero también como olores, sensaciones auditivas y como procesos de pensamiento”, agrega. Quienes aún están transitando el año que suele demorar un duelo amoroso (ver “Las claves...”) saben lo que duelen esos olores. 
 
Cruzarse con una ex pareja y sentir cómo se despliega una catarata de recuerdos vívidos (aunque él o ella ni nos hayan visto), también es frecuente. Para explicarlo, Ezequiel Gleichgerrcht, neurobiólogo del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), cita la hipótesis de Antonio Damasio, otro prestigioso investigador en neurociencias: “Según su hipótesis del ‘marcador somático’ hay experiencias que gatillan señales químicas en nuestro organismo. 
 
Por ejemplo: si caminamos por el campo y por primera vez en la vida nos cruzamos con una víbora que abre la boca y se abalanza hacia nosotros, se disparará un conjunto de moléculas que quedarán asociadas a la sensación del miedo. Si nos volvemos a cruzar con una víbora volverá a gatillarse este patrón y nos producirá la misma sensación de miedo aunque ni siquiera abra la boca”. ¿Le dijo víbora a la ex? No. “Aunque este modelo aún está siendo debatido, podemos comprender por qué ciertas emociones, positivas o negativas, pueden perdurar cuando nos exponemos a la persona que generó esos sentimientos”. 
 
Así, la frase hecha “el tiempo ayuda a olvidar” también tiene su explicación científica: “Con el tiempo, cuando las conexiones cerebrales que facilitan la revisión de situaciones críticas y emociones negativas se saturan, pueden sufrir lo que se llama ‘down regulation’: una disminución de los neurotransmisores en la zona de intercambio neuronal. Esto explicaría por qué los recuerdos vinculados a alguien importante van perdiendo peso”, dice Claudio Waisburg, neurólogo del la Fundación Favaloro. Tiempo al tiempo.

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🔴 CONTINTATUSÁN EXHIBICIÓN DIGITAL LITERARIA 🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎⛩️ Fanny Jem Wong es autora de los poemarios Haikus (2018), El péndulo amarillo (2019), La médula nocturna (2021) y Retazos amarillos y el piano negro (2022). En ellos aparece un rico diálogo con la naturaleza (y, en particular, con la luna), así como frecuentes referencias a una china ancestral con bosques de bambú, papeles de arroz, dragones, un Emperador Amarillo y topónimos chinos. Así, en “Golondrina del banjó” oímos ecos de un modernismo exotizante con orgullosas referencias a un refinado mundo chino: una princesa amarilla, pálida y de ojos rasgados va vestida de plumas y jades, y porta un amuleto rojo mandarín. Mira de nuevo al este en Haikus y Péndulo amarillo, no solo por el formato del haiku sino a veces también por las imágenes y el gusto por el color amarillo. Las referencias a la cultura japonesa aparecen con ecos de Matsuo Basho y referencias a sakuras: “en luna llena / sakuras y hortensias / enlazan tallos”. Otros poemas evocan un erotismo sutil, como en los siguientes haikus: “vida y muerte / entre sábanas blancas / deslizándose” y “cerezas rojas / pasiones sin alivio / el bambú crece”. Por: Ignacio López-Calvo

HAIKU

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HAIKU suave pelaje-aroma de algodón-sonrisas nuevas-Fanny Jem Wong

“Agotadoras horas / oscilaciones constantes / las bestias gritan / en la profundidad del abismo" FJW

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Las cosas que amo no son cosas por lo tanto no tienen precio. Esa es mi única verdad y mi fuerza. Fanny Jem Wong M

SALUDO DE LA REVISTA ORIENTAL : CUMPLEAÑOS DE FANNY JEM WONG

SALUDO DE LA REVISTA ORIENTAL : CUMPLEAÑOS DE FANNY JEM WONG
Acompañada de Fabiana Mendiola Wong, Betsy Wong Miñán, Esther Miñán de Wong, Marco Manrique, Arturo Sebastián Ramos Riofrio, Daniela Manrique Wong , Giorgio Romildo Ramos Wong

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HAIKU 10 : sobre el papel / mares de roja tinta /pariendo versos / Fanny Jem Wong

Presidente chino, Xi Jinping

Presidente chino, Xi Jinping
La economía China es un gran océano. No un pequeño estanque. En el gran océano, hay tiempos de calma y también hay tiempos de fuertes vientos y lluvias torrenciales. Sin tormenta entonces ya no sería un océano. Una tormenta violenta puede voltear un pequeño estanque pero nunca al gran océano. Hemos experimentado numerosas tormentas y el gran océano sigue ahí. Después de 5000 años de penurias. China todavía está ahí. Frente al futuro, China siempre estará aquí . Presidente chino, Xi Jinping

Zhuangzi

El camino a la iluminación está lleno de paradojas. Para encontrar, primero debes perder. Para llegar, primero debes partir.