Zhuangzi

La verdadera grandeza no necesita ser ostentosa. La verdadera sabiduría no necesita ser demostrada. Zhuangzi
Mostrando entradas con la etiqueta "POEMAS DE AMOR". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta "POEMAS DE AMOR". Mostrar todas las entradas

viernes, mayo 16, 2025

GALLOS SUEÑOS por BENEDETTI

 GALLOS SUEÑOS por BENEDETTI

 

GALLOS SUEÑOS por BENEDETTI


Tenemos una paciencia verde y sólida como un caimán
una paciencia a prueba de balas y promesas
sabemos aguantar con los delirios en acecho
hacer almácigos con nuestros odios mejores
tenemos una esperanza blanca y prójima
como una paloma que ya no es mensajera
tenemos una esperanza a prueba
de terremotos y congojas
sabemos esperar rodeados por la muerte
sabemos desvelarnos por la vida
tenemos una alegría temprana como un gallo
una alegría convicta maniatada y rabiosa
sabemos cómo desatarla y sabemos
que al alba cantarán los gallísimos sueños.

viernes, marzo 17, 2023

POR EL MUNDO, MADRE Por RICARDO GONZÁLEZ VIGIL

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL

 

POR EL MUNDO, MADRE Por RICARDO GONZÁLEZ VIGIL


Por la selva, madre,
paseabas tus entrañas cincelando.
Esperando, fatigada, en tu silla
-de madera las hacían y con flores-,
en tus horas agobiadas, en tus sueños, en el
mundo, madre, umbrosa,
aprisionada de pájaros, colores
y de risas.
Te llamé -en tu silla, algo me dice,
reposabas-.
Tus valles me rodeaban tus colinas,
hace veinte años
de vida, tu lentitud de jardín esperando,
y unos meses
Grávida bajo el azul
naciente, color firmamento,
tu mirada
de cariño privativo, descansando,
-las lentas aguas
del sol-,
y bajo
el mediodía.
-Y era sensación nada más, latir, principio-,
ansioso te llamé
hablador tembloroso, mi voz
en cautiverio por entonces, informe
te llamé, falto de idioma.
El sol y el mediodía
-tu silla ya no existe- continúan,
el mundo despoblándose de plumas
y sonidos.
Ya no sé cómo llamarte
-los días con ausencias los días
y alegrías han pasado
con temores-.
Apenas te imagino
sudando entre trinos, entre luces,
edificándote
a ti a abuela (y bisabuela) edificándome
para que
con pájaros, colores, te acompañe,
y alegrías expresables.
Mis años juveniles, madre,
las palabras de tu rostro.
hasta ahora no he aprendido a pronunciarlas,
¿me perdonas?
Desde entonces, en tu silla de jazmines,
dibujando,
hilándome, apenas te retengo, hilándonos
para que se consoliden
mi garganta, tus entrañas, para que,
y no lo sabías madre,
espacio,
vida,
tiempo construyeses.


OBRAS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL 


LIBROS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL

LIBROS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL

LIBROS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL




 


viernes, octubre 14, 2022

Canción de amor de la joven loca de Sylvia Plath.

Canción de amor de la joven loca  de Sylvia Plath.


Canción de amor de la joven loca  de Sylvia Plath.

Cierro los ojos y el mundo muere;
Levanto los párpados y nace todo nuevamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Las estrellas salen valseando en azul y rojo,
Sin sentir galopa la negrura:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Soñé que me hechizabas en la cama
Cantabas el sonido de la luna, me besabas locamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Dios cae del cielo, las llamas del infierno se debilitan:
Escapan serafines y soldados de satán:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Imaginé que volverías como dijiste,
Pero crecí y olvidé tu nombre.
(Creo que te inventé en mi mente).

Debí haber amado al pájaro de trueno, no a ti;
Al menos cuando la primavera llega ruge nuevamente.
Cierro los ojos y el mundo muere.
(Creo que te inventé en mi mente).

(Estados Unidos, 1932, 1963).


viernes, septiembre 09, 2022

Poemas de Sylvia Plath.

 Escayola de Sylvia Plath.

Escayola de Sylvia Plath.

¡Nunca me liberaré de esto! Ahora soy dos personas:
ésta, completamente blanca, y la antigua, amarilla,
y la blanca es, sin duda, la más importante.
No necesita alimentos, es, ciertamente, uno de los santos
indudables. Al principio la odiaba, carecía de lógica propia.
Se pasaba los días en la cama conmigo, igual que un cadáver,
y yo me asustaba, pues su forma era idéntica a la mía,

aunque mucho más blanca, e irrompible, y jamás se quejaba.
Era tan fría que me tuvo despierta una semana.
Yo le echaba la culpa de todo, pero ella jamás respondía.
¡Qué ridícula conducta, yo no la entendía! Pero ella
guardaba silencio. La pegaba, pero no se movía,
pacifista sincera, y entonces me dije que deseaba mi amor:
comenzó a ser más cálida, y vi entonces sus muchas virtudes.

Sin mí no existiría, por eso me mostraba cariño.
Yo le daba alma, florecía de ella cual rosa
florece de un jarrón de porcelana barata,
era yo quien brillaba, no ella con su pulcra blancura,
como había pensado al principio. Yo entonces
la protegía un poco y ella estaba encantada, era claro
que su mente de esclava la regía.

Yo aceptaba su culto y a ella le encantaba.
Matinal, despertábame del sol al reflejo. En su torso
sorprendentemente albo lucía su pulcra
nitidez, y su calma y su dura paciencia:
mimaba mis debilidades como experta enfermera,
poniendo mis huesos en su sitio, para que se curasen.
Y, así, nuestro vínculo se volvió más firme.

Fue dejando de venirme tan justa, empezó a separárseme.
Yo notaba sus críticas a pesar de mí misma,
como si mis costumbres la ofendiesen de alguna manera.
Dejaba pasar las corrientes y volvióse distraída y lejana.
Y la piel me escocía y se me iba pedazo a pedazo
sólo porque ella me cuidaba con tanto desvío.
Vi por fin el misterio: se creía inmortal.

Quería dejarme, se pensaba superior a mí en todo.
¡Y yo que la tenía a oscuras, apilando rencores,
malgastando sus días al servicio de un semicadáver!
En secreto empezó a desearme la muerte. Y entonces
podría cubrirme la boca y los ojos, del todo cubrirme,
y llevar mi rostro pintado como funda de momia
con la faz faraónica, aunque fuera de barro y de agua.

Y yo no podía arrojarla de mí, se apoyaba
en mí tanto tiempo que me estaba volviendo inmóvil,
habiendo olvidado la manera de andar o sentarme,
por eso cuidaba yo mucho de nunca ofenderla
o jactarme imprudente de mi cierta venganza.
Esta convivencia era igual que vivir con mi tumba:
yo dependía de ella, aunque muy contra mi voluntad.
Solía pensar que podríamos vivir muy bien juntas,
tan unidas estábamos que pudieran pensarnos casadas.
Pero ahora comprendo que no compatíamos, que ella
sería una santa y yo fea e hirsuta, más tarde o temprano
tales diferencias caerían inanes, pues yo recobraba mi fuerza
y un día podría vivir sin su apoyo y entonces
su cáscara huera y muriente lloraría mi ausencia.


Versión de Jesús Pardo
Sylvia Plath (Estados Unidos, 1932, 1963).




El jardín solariego

Las fuentes resecas, las rosas terminan.
Incienso de muerte. Tu día se acerca.
Las peras engordan como Budas mínimos.
Una azul neblina, rémora del lago.

Y tú vas cruzando la hora de los peces,
los siglos altivos del cerdo:
dedo, testuz, pata
surgen de la sombra. La historia alimenta

esas derrotadas acanaladuras,
aquellas coronas de acanto,
y el cuervo apacigua su ropa.
Brezo hirsuto heredas, élitros de abeja,

dos suicidios, lobos penates,
horas negras. Estrellas duras
que amarilleando van ya cielo arriba.
La araña sobre su maroma

el lago cruza. Los gusanos
dejan sus sólitas estancias.
Las pequeñas aves convergen, convergen
con sus dones hacia difíciles lindes.

Traducción de Jesús Pardo

Lorelei

No es noche ésta de ahogarse:
luna llena, reacio
río bajo luz suave,

acuosas nieblas bajan
tupidas como redes
cuyos dueños reposan,

traduciéndose en vidrio
lúcido mientras flotan
las torres del castillo

hacia mí hiriendo el rostro
del silencio. Ascienden
sus miembros poderosos

y álgidos, pelo grave
más que mármol, y cantan
de un mundo más amable

que ninguno. Estos cantos,
hermanas, sobrepasan
al oído gastado

que aquí, en el campo, escucha
bajo el orden impuesto.
La armonía caduca

el orden que vosotras
sitiáis con vuestras voces.
Vivís entre las rocas

de oníricas promesas
de refugio. De día
bajáis de la pereza,

de altas ventanas. Peor
que vuestro enloquecido
canto o mudez. La voz

de vuestro fondo llama:
embriaguez del abismo.
Oh río, veo tu larga

y honda línea argentina,
esas diosas de paz.
Piedra, piedra, me abismas.

Traducción de Jesús Pardo

Carta de amor

No es fácil expresar lo que has cambiado.
Si ahora estoy viva entonces muerta he estado,
aunque, como una piedra, sin saberlo,
quieta en mi sitio, mi hábito siguiendo.
No me moviste un ápice, tampoco
me dejaste hacia el cielo alzar los ojos
en paz, sin esperanza, por supuesto,
de asir los astros o el azul con ellos.

No fue eso. Dormí: una serpiente
como una roca entre las rocas hiende
el intervalo del invierno blanco,
cual mis vecinos, nunca disfrutando
del millón de mejillas cinceladas
que a cada instante para fundir se alzan
las mías de basalto. Como ángeles
que lloran por la gente tonta hacen
lágrimas que se congelan. Los muertos
tenían yelmos helados. No les creo.

Me dormí como un dedo curvo yace.
Lo primero que vi fue puro aire
y gotas que se alzaban de un rocío
límpidas como espíritus. y miro
densas y mudas piedras en tomo a mí,
sin comprender. Reluzco y me deshojo
como mica que a sí misma se escancie,
igual que un líquido entre patas de ave,
entre tallos de planta. Mas no pienses
que me engañaste, eras transparente.

Árbol y piedra nítidos, sin sombras.
Mi dedo, cual cristal de luz sonora.
Yo florecía como rama en marzo:
una pierna y un brazo y otro brazo.
De piedra a nube iba yo ascendiendo.
A una especie de dios ya me asemejo,
hiende el aire la veste de mi alma
cual pura hoja de hielo. Es una dádiva.

Traducción de Jesús Pardo

Espejo

Soy de plata y exacto. Sin prejuicios.
Y cuanto veo trago sin tardanza
tal y como es, intacto de amor u odio.
No soy cruel, solamente veraz:
ojo cuadrangular de un diosecillo.
En la pared opuesta paso el tiempo
meditando: rosa, moteada. Tanto ha que la miro
que es parte de mi corazón. Pero se mueve.
Rostros y oscuridad nos separan

sin cesar. Ahora soy un lago. Ciérnese
sobre mí una mujer, busca mi alcance.
Vuélvese a esos falaces, las luciérnagas
de la luna. Su espalda veo, fielmente
la reflejo. Ella me paga con lágrimas
y ademanes. Le importa. Ella va y viene.
Su rostro con la noche sustituye
las mañanas. Me ahogó niña y vieja

Traducción de Jesús Pardo

Una vida

Tócala: no se encogerá como pupila
esta rareza oviforme, clara como una lágrima.
He aquí ayer, el año pasado: palmiforme lanza,
azucena, como flora distinta
de un tapiz en la quieta urdimbre vasta.

Toca este vaso con los dedos: sonará
como campana china al mínimo temblor del aire
aunque nadie lo note o se anime a contestar.
Los indígenas, como el corcho graves,
todos ocupadísimos para siempre jamás.

A sus pies las olas, en fila india,
no reventando nunca de irritación, se inclinan:
en el aire se atascan,
frenan, caracolean como caballos en plaza de armas.
Las nubes enarboladas y orondas, encima.

Como almohadones victorianos. Esta familia
de rostros habituales, a un coleccionista,
por auténtica, como porcelana buena, gustaría.

En otros lugares el paisaje es más franco.
Las luces mueren súbitas, cegadoramente.

Una mujer arrastra, circular, su sombra, de un calvo
platillo de hospital en torno, parece
la luna o una cuartilla de papel intacto.
Se diría que ha sufrido una particular guerra relámpago.
Vive silente.

Y sin vínculos, cual feto en frasco, la casa
anticuada, el mar, plano como una postal,
que una dimensión de más le impide penetrar.
Dolor y cólera neutralizadas,
ahora dejad la en paz.

El porvenir es una gaviota gris, charla
con voz felina de adioses, partida.
Edad y miedo, como enfermeras, la cuidan,
y un ahogado, quejándose del frío, se agazapa
saliendo a la orilla.

Traducción de Jesús Pardo



viernes, julio 22, 2022

El Beso de Pablo Neruda

El Beso de Pablo Neruda

El Beso de Pablo Neruda


 Te mandaré un beso con el viento
Y sé que lo sentirás,
Te das la vuelta sin verme pero yo estaré allí
Estamos hechos de la misma materia
De que están hechos los sueños
Me gustaría ser una nube blanca
En un cielo infinito
Para seguirte en todas partes y amarte cada instante
Si eres un sueño no me despiertes
Quiero vivir en tu aliento
Mientras te miro me muero por ti
Tu sueño será de soñar conmigo
Te amo porque te veo reflejada
En todo lo que tiene de bueno
Dime dónde estás esta noche
Aún en mis sueños?
He oído una caricia en la cara
Llegar hasta el corazón
Quiero llegar hasta el cielo
Y con los rayos del sol escribirte te amo
Me gustaría que el viento sopla cada día
Entre tu pelo,
Para poder sentir desde lejos
Tu perfume!
Quiero hacer contigo lo
Que la primavera hace con los cerezos.


lunes, marzo 14, 2022

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL DEL POEMARIO VIDA COMPARTIDA: POESÍA ELEGIDA (5)

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL DEL POEMARIO VIDA COMPARTIDA: POESÍA ELEGIDA (5)
 

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL
DEL POEMARIO VIDA COMPARTIDA: POESÍA ELEGIDA


5
sólo el poema sabrá expresarme
trazar mi órbita exacta
 
 
RICARDO GONZÁLEZ VIGIL

 
 

OBRAS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL 


LIBROS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL

LIBROS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL

LIBROS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL




RICARDO GONZÁLEZ VIGIL DEL POEMARIO VIDA COMPARTIDA: POESÍA ELEGIDA (04)

 

 

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL DEL POEMARIO VIDA COMPARTIDA: POESÍA ELEGIDA (04)

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL
DEL POEMARIO VIDA COMPARTIDA: POESÍA ELEGIDA

 
4
ninguna seña de identidad
ninguna
salvo el escombro de existir
 

OBRAS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL 


LIBROS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL

LIBROS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL

LIBROS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL




RICARDO GONZÁLEZ VIGIL DEL POEMARIO VIDA COMPARTIDA POESÍA ELEGIDA (3)

RICARDO GONZÁLEZ VIGIL DEL POEMARIO VIDA COMPARTIDA POESÍA ELEGIDA (3)



RICARDO GONZÁLEZ VIGIL
DEL POEMARIO VIDA COMPARTIDA: POESÍA ELEGIDA 

3

detrás de mi nombre

aguardo

más allá

anhelando conocerme


 

OBRAS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL 


LIBROS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL

LIBROS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL

LIBROS DE RICARDO GONZÁLEZ VIGIL





Featured Post

RETAZOS AMARILLOS por FANNY JEM WONG

  RETAZOS AMARILLOS por FANNY JEM WONG 6 Sobre la cuna de raso oscuro danzó frenética la muerte.   RETAZOS AMARILLOS por FANNY JEM W...

HAIKU DE FANNY JEM WONG

HAIKU DE FANNY JEM WONG
sonríe la flor / es rojo sobre rojo / principio y fin

🔴 CONTINTATUSÁN EXHIBICIÓN DIGITAL LITERARIA: FANNY JEM WONG 🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎⛩️

🔴 CONTINTATUSÁN EXHIBICIÓN DIGITAL LITERARIA: FANNY JEM WONG 🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎⛩️
🔴 CONTINTATUSÁN EXHIBICIÓN DIGITAL LITERARIA 🇵🇪 🇨🇳🀄🐉🐲🎎⛩️ Fanny Jem Wong es autora de los poemarios Haikus (2018), El péndulo amarillo (2019), La médula nocturna (2021) y Retazos amarillos y el piano negro (2022). En ellos aparece un rico diálogo con la naturaleza (y, en particular, con la luna), así como frecuentes referencias a una china ancestral con bosques de bambú, papeles de arroz, dragones, un Emperador Amarillo y topónimos chinos. Así, en “Golondrina del banjó” oímos ecos de un modernismo exotizante con orgullosas referencias a un refinado mundo chino: una princesa amarilla, pálida y de ojos rasgados va vestida de plumas y jades, y porta un amuleto rojo mandarín. Mira de nuevo al este en Haikus y Péndulo amarillo, no solo por el formato del haiku sino a veces también por las imágenes y el gusto por el color amarillo. Las referencias a la cultura japonesa aparecen con ecos de Matsuo Basho y referencias a sakuras: “en luna llena / sakuras y hortensias / enlazan tallos”. Otros poemas evocan un erotismo sutil, como en los siguientes haikus: “vida y muerte / entre sábanas blancas / deslizándose” y “cerezas rojas / pasiones sin alivio / el bambú crece”. Por: Ignacio López-Calvo

HAIKU

HAIKU
HAIKU suave pelaje-aroma de algodón-sonrisas nuevas-Fanny Jem Wong

“Agotadoras horas / oscilaciones constantes / las bestias gritan / en la profundidad del abismo" FJW

“Agotadoras horas / oscilaciones constantes / las bestias gritan / en la profundidad del abismo" FJW
Las cosas que amo no son cosas por lo tanto no tienen precio. Esa es mi única verdad y mi fuerza. Fanny Jem Wong M

SALUDO DE LA REVISTA ORIENTAL : CUMPLEAÑOS DE FANNY JEM WONG

SALUDO DE LA REVISTA ORIENTAL : CUMPLEAÑOS DE FANNY JEM WONG
Acompañada de Fabiana Mendiola Wong, Betsy Wong Miñán, Esther Miñán de Wong, Marco Manrique, Arturo Sebastián Ramos Riofrio, Daniela Manrique Wong , Giorgio Romildo Ramos Wong

HAIKU

HAIKU
HAIKU 10 : sobre el papel / mares de roja tinta /pariendo versos / Fanny Jem Wong

INQUEBRANTABLES

INQUEBRANTABLES
“No se puede envolver el amor en una caja, pero se puede envolver a una persona en un abrazo.”

INQUEBRANTABLES

Presidente chino, Xi Jinping

Presidente chino, Xi Jinping
La economía China es un gran océano. No un pequeño estanque. En el gran océano, hay tiempos de calma y también hay tiempos de fuertes vientos y lluvias torrenciales. Sin tormenta entonces ya no sería un océano. Una tormenta violenta puede voltear un pequeño estanque pero nunca al gran océano. Hemos experimentado numerosas tormentas y el gran océano sigue ahí. Después de 5000 años de penurias. China todavía está ahí. Frente al futuro, China siempre estará aquí . Presidente chino, Xi Jinping

Zhuangzi

El camino a la iluminación está lleno de paradojas. Para encontrar, primero debes perder. Para llegar, primero debes partir.