
Martos, Marco. “Poema”. Leve reino. Obra poética 1965-1996. Op. cit., p. 63.

Martos, Marco. “Poema”. Leve reino. Obra poética 1965-1996. Op. cit., p. 63.
No es la hora de Rimbaud, no es su hora.
Busquemos lo maravilloso
dando vueltas alrededor de lo concreto
las piedras calcinadas pisemos:
una mesa es una mesa,
una alta torre, si es iglesia, tiene campanario,
las naranjas amarillean en los naranjales
y un olmo no da peras,
salvo en los sueños de misticismo erróneo.
Rimbaud sí era un místico;
hermosísimo su camino,
árbol de triunfo silente su pereza,
árbol también su voluntad.
¡Qué manera de volar!
¡Y cómo rampan ahora tras su huella!
Tan diminutos son, que el gusano
amplio tórax tiene, poderoso es, veloz ciempiés.
Uno que otro individuo se empina sobre la sombra,
y en la punta del sueño y la locura,
por seguir a Rimbaud,
es rápidamente fusilado.
Claro, eso no debe asustarnos,
pero otro es el camino.
Definitivamente otro
Martos, Marco. “Poema”. Leve reino. Obra poética 1965-1996. Op. cit.,
p. 63.
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De mis manos brotarán amapolas, rojas como la sangre, así quizás mi poesía sea eterna. MI POESÍA SOY YO, FANNY JEM WONG. LIMA - PERÚ.💛