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| Las puertas y las penas por Arturo Corcuera |
Las puertas y las penas por Arturo Corcuera
Puertas que van a dar al mar o al amar, puertas por donde se ingresa
inexorablemente al olvido, puertas como ganzúas, puertas abiertas al
vértigo de las pesadillas, puertas en abandono, enmohecidas, pesarosas,
aguardando el día de la demolición, puertas en espera de la llave que
jamás las ha de abrir, puertas por donde huyen estrellas y leones,
puertas como labios incitando al peligro, puertas coronadas de
enredaderas y silencio, puertas de una sola hoja, en medio de la agonía
del otoño, puertas tapiadas con piedras y fantasmas, puertas abatidas
que ardieron vivas y sobrevivieron al incendio, puertas pintarrajeadas
como las mujeres de la noche, puertas que conducen a ninguna puerta,
puertas que enloquecen a quienes las trasponen, puertas sin centinelas,
sin historia, a tientas, sin el ojo de la cerradura, puertas enfermas,
contagiadas de los descalabros irreparables del amor, puertas sin
dinteles ni ventanas, clausuradas en soledad como los párpados, los
monasterios o las lápidas, puertas infinitas como túneles de rápidos
espejos, puertas que enmudecieron para siempre como los torturados.