Tuesday, March 20, 2007

DOCENCIA UNIVERSITARIA: CUANDO ERES UN EDUCADOR POR: FANNY JEM WONG




Docencia Universitaria: Cuando Eres Un Educador
Por: Fanny Jem Wong

"Si un hombre vacía su monedero en su cabeza,
nadie se lo podrá quitar. La inversión en el
conocimiento siempre paga el mejor interés."
Benjamín Franklin


Mi incursión en la docencia fue algo fortuito, si bien es cierto siempre fui una ejemplar alumna, nunca imagine que llegaría a ser maestra y utilizo esta palabra, porque creo que es más amplia y significativa. Cuando enseñé por primera vez, sentí que era tremendamente emocionante asumir el rol de facilitador de conocimientos, poco a poco descubrí mi vocación por las aulas y lo gratificante que resultaba trabajar con jóvenes.

Desde siempre sentí que ser maestro era algo más importante que solo dar una suma de conocimientos. Tome de cada maestro que tuve a lo largo de mi formación en la escuela y en la Universidad lo mejor de ellos, en cuanto a estilo de enseñanza, uso de recursos, materiales y metodología. Dirigí todos mis esfuerzos a que los alumnos percibieran que les daba lo mejor de mí en cada clase y que a su vez obtenía lo mejor de cada uno de ellos. A pesar de que en mis inicios solo me guiaba por la intuición y la buena fé siempre estimulé en los alumnos que fueran participes de su propio desarrollo y crecimiento.

En ese afán de dar llegué a la conclusión de que no solo bastaba la vocación por las aulas, mi intuición y las buenas intenciones por muchas que fueran. Comprendí que debía formarme y estudiar mucho para poder ser una maestra calificada, conciente de su misión en las aulas y así lo vengo haciendo desde hace diecisiete años, siempre sedienta de aprender y aprender.

Ser docente universitario era un sueño hasta que tuve la oportunidad, antes de ello dictaba clases solo en Institutos Superiores. Y si tuviera que hablar de mis verdaderas motivaciones para amar tanto la enseñanza, diría que fue fundamentalmente mi necesidad de aprender y de compartir lo aprendido lo que me condujo a ejercer esta tarea y me fascinó. Quería ser la mejor y transmitir a quienes fueron y serán mis alumnos lo mejor de mí. Soñaba poder alguna vez dictar cátedra en la Universidad Mayor de San marcos y lo hice.

En cuanto a cómo enseñó, desde siempre planificaba y preparaba las clases con esmerada dedicación. Mejorándolas cada semestre y utilizando todos los recursos que me parecían particularmente nuevos e interesantes para motivar a los alumnos. Sin dejar de considerar por sobre todo que el uso de una buena metodología era parte de la clave para un buen desempeño.

Creo ser muy crítica y dura en ocasiones conmigo misma esa es mi debilidad pero a la vez mi gran fortaleza porque gracias a esto forje en mí la perseverancia , el sentido de responsabilidad y compromiso . Aunque peque de arrogante con esta reflexión pienso que, cualquiera es un gran maestro cuando los alumnos son buenos. No niego que es gratificante tener alumnos ideales, pero pienso que lograr que alumnos medios o malos se conviertan en más que buenos es tremendamente satisfactorio, allí esta el verdadero reto, tallar las piedras en diamantes no es cuestión de experimentos de aquellos que se creen expertos.

Con los años comprendí que no era suficiente conocer bien la materia, sus contenidos, recursos de mayor impacto en los estudiantes, poseer dotes de orador etc. Pude darme cuenta que concluidos los primeros niveles y al llegar a la Universidad se presentaba la imperiosa necesidad de contar con un instrumento útil y práctico denominado Metodología de la Investigación Científica; aporte didáctico y fundamental para las diferentes etapas de una investigación desde el inicio hasta el momento de la sustentación y que es esto lo que establece la diferencia .No es tarea fácil sembrar en los estudiantes ese bichito de la investigación ,pero si se cuenta con los recursos necesarios para motivarlos ¡Sí que se puede!.

En cuanto a mis preferencias al enseñar es fundamental el fomentar la participación, los aprendizajes significativos, la interacción social, el trabajo cooperativo, la creatividad, ayudando de esta forma a los jóvenes a descubrir sus potencialidades y a desarrollarlas. Gusto de adaptar las secciones de clases en la parte aplicativa a las peculiaridades, intereses y especialidades de cada grupo que se me asigna.

Preparo clases dinámicas en dónde el alumno sea parte activa y no solo un receptor de información. Me preocupa estimular la curiosidad y la creatividad como elementos primordiales para la formación de un estudiante investigador, pero por sobre todo me interesa la parte humana ya que esta es un verdadero reto a nivel social.

Trato siempre de favorecer y desarrollar en los alumnos el proceso de resolución de problemas utilizando la generación de conflictos cognitivos, asegurando de esta manera la formación y transformación de sus esquemas por otros enriquecidos.

Es importante estimular la flexibilidad del pensamiento para saber buscar y adoptar nuevas estrategias frente a cualquier situación que se presente, por compleja o difícil que esta le parezca. Tolstoi decía que “Crear era un trabajo terrible”, razón por la cual el rehacía y rectificaba sus obras constantemente. Albert Einstein por su parte era un convencido de que "En los momentos de crisis solo la imaginación es más importante que el conocimiento."

Soy una convencida de las ventajas de una educación en la creatividad y en las artes son muchísimas. Se puede lograr que los alumnos desarrollen y valoren estos rasgos de su personalidad de una manera lúdica, altamente significativa y por qué no también divertida; además, de convertirse en los auténticos protagonistas de su aprendizaje, y no sólo en "consumidores de conocimientos".

Por otro lado está es una excelente forma de fomentar un clima de libertad y de tolerancia que ayuda a mejorar las relaciones interpersonales en el aula y que favorecen el crear una adecuada atmósfera para el conocimiento, esto es bien entendido por la Psicología a pesar de las diversas posiciones teóricas que han pretendido establecer la naturaleza de la creatividad, relacionándola con un conjunto de aptitudes, competencias o capacidades de carácter innato o adquirido.

Otra de las razones por la cual debemos de trabajar la creatividad en las aulas, convertir a nuestros alumnos en cazadores de grandes y fantásticos dragones como lo fue Da Vinci. Desarrollando en ellos procesos imaginativos que les permitan enriquecer sus personalidades y que les ayuden a superar comportamientos monótonos y repetitivos.

Por otro lado considero que los materiales o recursos a utilizar dentro del aula de clases deberán ser organizados y graduados adecuadamente para presentar los contenidos que pretendemos fijar en los estudiantes, esta es la parte de mis funciones que más disfruto ya que me permite crear en forma constante para los alumnos. Soy una convencida de que los materiales de clase se deben renovar y aunque para esto se necesita de tiempo, creo que quien gusta de la enseñanza siempre encontrará la forma de hacerlo.

Nunca hay que olvidar que los factores motivacionales son determinantes para aprender, por lo cual el entorno o la situación propia de aprendizaje trato en lo posible que sea cómoda, democrático y favorable ya que esta determinará la actitud de apertura de los alumnos. Por esta razón soy empática y cordial en todo momento sin nunca perder la perspectiva de que se trata de una relación entre estudiante y maestro.

Tengo muy claro que en la Universidad se presenta la necesidad imperiosa de escudriñar en el basto océano del conocimiento y así desarrollar en los estudiantes cualidades que logren generar una forma auténtica y persistente de lucha en contra del estancamiento y del conformismo intelectual que tanto daño nos hace.

El verdadero profesional de las aulas universitarias no debe perder nunca su necesidad de aprender, la actitud curiosa, la capacidad de crítica, la necesidad constante de investigar y, por sobre todo, el emplear sus potencialidades creativas para sembrar en sus discípulos lo que propugna.No es posible que un maestro que se precie de serlo dicte una misma clase durante varios años exactamente igual.

Algo que particularmente llama mucho mi atención es que en UCV una de las instituciones para la cual trabajo es que, hay una preocupación especial por la formación y desarrollo de sus maestros, lo cual es algo no solo destacable sino un acto de responsabilidad para con los alumnos que apuestan a esta organización. Cada fin de semana todos los profesores se convierten en estudiantes de maestría, doctorado, diplomados entre otros cursos.

Las aulas de nuestras Universidades deben ser cuna para el desarrollo del pensamiento crítico, la actitud cuestionadora, la curiosidad, el establecimiento de nuevas conexiones en donde otros no las establecen, ese debiera siempre de ser el pan de cada día. No basta solo con dar y dar conocimientos a alumnos para que los memoricen ; pues eso no les será útil en la práctica. Necesitamos pensar, comprender, necesitamos que los velos de la ignorancia caigan porque el verdadero poder está en el conocimiento y en la libertad.

Conocimientos que una vez adquiridos deberán de ser trasladados a la sociedad para la organización de las estructuras que le sean vitales en su desarrollo profesional, en difusión de la cultura, la creación intelectual, las artes, la investigación científica, la tecnológica y demás.

La naturaleza de las universidades debe conducirnos a la caza del conocimiento a través de la investigación, de la disputa, separando de ella los fines y objetivos que pudieran contradecir la verdadera tarea del educador.

Necesitamos futuros profesionales comprometidos, gente con criterio y capacidad reflexiva que fomenten en nuestros jóvenes creatividad, innovación, ciencia, deporte, arte y cultura. Profesores que, verdaderamente, amen lo que hacen y motiven por vocación. No necesitamos a aquellos que solo cubren un forado de su presupuesto y no se sienten comprometidos . El mejor sueldo en la mejor Universidad del país no vale la pena, no vale…. Si no les damos a esos jóvenes lo mejor de nosotros.

Finalizo este escrito con una cita de Kung FuTse, Confucio” Cuando el pueblo es tan numeroso, ¿Qué puede hacerse en su bien? Hacerlo rico y feliz. Y cuando sea rico ¿Qué más puede hacerse por él? Educarlo.”

FANNY JEM WONG
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